| Buenos días y gracias por estar al otro lado del clic. El Babelia de esta semana habla de un brillante debut literario, de un trepidante rescate teatral, de una tendencia cinematográfica que no para de crecer y del dictador Francisco Franco en casa de Emilia Pardo Bazán (aprovechamos, por cierto, para recomendar tres cosas: 1) la exposición que la Biblioteca Nacional de Madrid dedica a la escritora en el centenario de su nacimiento; 2) la estupenda biografía que le dedicó la comisaria de la muestra -la historiadora Isabel Burdiel- y 3) la lectura de alguna de las reediciones que acompañan la efeméride. Si pones su nombre en Todos tus libros de salen 804 títulos. ¿Un valor seguro? Los pazos de Ulloa, novela que de haber sido escrita por un francés estaría en el canon occidental). Babelia, decíamos, habla de todo lo anterior, pero la verdad es que merecería estar escrito a lápiz porque nuestra portada está dedicada al dibujo y a la importancia que esa técnica está cobrando en el arte contemporáneo y en el mercado artístico (pronto se subasta el boceto de una cabeza de oso de Leonardo que podría alcanzar los 14 millones de euros). No debería extrañarnos tanto fervor porque el ser humano es ese animal que dibuja. Antes de pensar, dibuja. A veces lo sigue haciendo y entonces lo llaman artista. A veces deja de hacerlo y lo llaman otra cosa. Adulto, por ejemplo. Henri Michaux -poeta, dibujante y pintor- lo dijo con palabras que producen cierto desasosiego: "A los ocho años Luis XIII hace un dibujo parecido al del hijo de un caníbal de Nueva Caledonia. A los ocho años, tiene la edad de la humanidad, tiene por lo menos 250.000 años. Años más tarde ya los ha perdido, no tiene más que 31, se ha vuelto un individuo, no es más que un rey de Francia, atolladero del que no saldrá nunca". Pues bien, parece que cada vez hay más gente que quiere tener la edad de la humanidad (y no para que los vacunen antes). Nos lo cuenta Bea Espejo en su reportaje. Para los artistas de hoy el dibujo ya no es algo preliminar, un medio hacia un fin 'mayor' (la pintura, la instalación, la obra 'acabada') sino un fin en sí mismo que, además, desborda el formato pequeño y la técnica tradicional del lápiz y el papel. Hay multitud de libros y exposiciones demuestran ese cambio de perspectiva. Por un lado, la editorial Phaidon ha editado un nuevo volumen de VitaminD3, por otro la feria Drawing Room acaba de ofrecer un buen, digamos, abanico de tendencias. Además, Julie Merethu despliega estas semanas su particular universo -frágil pero monumental- en el Whitney de Nueva York, Ida Applebroog acaba de inaugurar en el Museo Reina Sofía y el curso 2020-2021 se cierra con muestras de artistas sin complejo de dibujantes como Mar Guerrero, Soledad Sevilla, Los Bravú, Ignacio Uriarte o Abi Lazkoz. Es la revancha del lápiz. También del lápiz óptico. Recomendaciones con nombre propio. Una escena de película. Laura Ferrero responde a nuestra entrevista En pocas palabras y, además de confesar que odia las cortinas de baño de plástico, nos recomienda un libro de Dave Eggers, uno de Natalia Ginzburg, una canción de Nick Drake y una escena de la película Boyhood. Si le damos un poco más de cancha nos hace esta sección entera. Será que hizo un cameo como bibliotecaria en la última película de Isabel Coixet. Y ya sabemos que nadie recomienda mejor que alguien que trabaja en una biblioteca. Un libro que cura. Gabi Martínez escribe de libros sobre la naturaleza, que es su tema (entre muchos otros), pero esta vez se centra en aquellos que cuentan la experiencia de alguien que se fue a vivir a los bosques (o a las dehesas) llevado por el duelo, la depresión o la enfermedad. Hay verdaderos tesoros. Antes de pasar por la farmacia, pase por la librería. Una autora borrada. Esa autora es la boliviana María Virginia Estenssoro, que en 1937 publicó un libro con tres relatos -El occiso- y desapareció como escritora. ¿Por qué? Patricio Pron lo explica así: "Había narrado experiencias acerca de las que las mujeres de la época no debían hablar, y lo había hecho además con un gesto vanguardista que escandalizó 'a los mojigatos, a los tontos, a los moralistas inquisitoriales, a los frailes ignorantes, a las beatas bondadosas, ingenuas y limitadas". En efecto, un terremoto. Más Babelia, todo Babelia, aquí. Muchas gracias por la atención. Hasta la semana que viene. Saludos desde Babilonia. Si te han enviado este correo y te quieres suscribir a la newsletter, puedes hacerlo aquí. |
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